divendres, 24 d’octubre del 2014

POSIBILIDADES DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS PARA EL CAMBIO DEL SISTEMA Y METODOLOGÍA EDUCATIVA. CAMBIOS DEL ROL DEL PROFESOR Y DEL ALUMNO EN EL S. XXI

    Ante la aparición de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, como ya mencioné anteriormente, y como consecuencia, la Web 2.0, el ámbito educativo ha tenido que adaptarse a la situación y adoptar cambios. Estamos hablando de la Educación 2.0., una educación que promueve la construcción del conocimiento de manera conjunta, en colaboración con otros usuarios.

Esta nueva manera de ver la educación supone un cambio en la perspectiva de plantearla. Pasamos, como bien expone Cabero “[…] de una escuela de la memoria a una escuela del conocimiento”.  De la educación tradicional basada en el aprendizaje con los libros de texto, a una educación basada en las TIC (ordenadores, tabletas, PDI..). Esto no quiere decir dejar completamente de banda los libros de texto, sino combinar los libros con las nuevas tecnologías en el aula. Por consecuente a ello, el rol del profesor y del alumno también supone cambios.

El maestro de la Educación 2.0 deja de ser un transmisor de información a ofrecer y facilitar las herramientas para que los alumnos interactúen en la web 2.0, es decir, interactúen con otros investigadores usuarios que se encuentran en la red de manera que puedan así ampliar y crear su propio conocimiento y aprendizaje. El alumno no sólo interactúa con las ideas de un solo teórico –el profesor-, sino que puede interactuar directamente con otros teóricos y usuarios que se encuentran en la red.

El profesor deviene guía, orientador y diseñador para el aprendizaje del alumno, pero es éste último quién construye su propio conocimiento. Para ello, deberá adquirir unas ciertas capacidades y habilidades para que pueda conseguirlo.

Pero sobre todo, el maestro debe enseñar des de la coherencia. En esta era tecnológica, tal y como se menciona en el artículo en línea “La enseñanza en Redes Sociales y Tecnológicas”, el maestro debe ofrecer espacios en los que el individuo pueda crear conocimiento explorando, de manera que  pruebe y se equivoque utilizando las herramientas proporcionadas, para que se equivoque y aprenda de ello.
Como comenta Adell (1997), el profesor debe facilitar, guiar y aconsejar al alumno sobre fuentes apropiadas de información, crear hábitos y destrezas en la búsqueda, selección y tratamiento de la información.

Es importante tener en mente la necesidad de formar a los estudiantes para que éstos adquieran competencias para su autodirección u autonomía del aprendizaje.
De esta manera, ayudaremos a los alumnos para que se conviertan en agentes activos en la búsqueda, selección, procesamiento y asimilación de la información; para que devengan constructores de su propio conocimiento.

Aunque estemos inmersos en esta nueva era digital, todavía encontramos muchos centros educativos estrictamente sujetos a los libros de texto, y al profesor como único transmisor de conocimiento. Pero cabe decir que otros muchos ya se han integrado en esta nueva era, y usan los ordenadores como herramienta base de aprendizaje en el aula, con la cual se adquieren muchas destrezas para su uso, así como habilidades y estrategias que facilitan el manejo autónomo en la Web 2.0.


Si de verdad queremos formar seres competitivos y que puedan desarrollarse autónomamente en este mundo basado en las nuevas tecnologías, los maestros tenemos que ser los primeros en adaptarnos a nuestro nuevo rol. Las nuevas tecnologías no son sólo una característica de esta sociedad, sino también una característica como método de aprendizaje. 

En fin, no somos ingenieros, pero podemos abrir el camino a los alumnos ofreciendo las herramientas adecuadas para conseguir que su conocimiento autónomo trabajando con la Web 2.0 sea fruto de la calidad de nuestro papel en la educación. Queremos formar seres competentes y capaces de construir su propio conocimiento; seres competentes en esta sociedad digitalizada.

Referencias bibliográficas:

CABERO, J. Educación 2.0 ¿Marca, moda o nueva visión de la educación? Web 2.0.: El uso de la web en la sociedad del conocimiento. Investigación e implicaciones educativas.

ADELL, J. (1997). Tendencias en la educación en la Sociedad de las tecnologías de la información. EDUTEC. Revista de Tecnología Educativa, 7.


La Enseñanza en Redes Sociales y Tecnológicas (2010) <https://es.scribd.com/doc/178530591/La-Ensenanza-en-Redes-Sociales-y-Tecnologicas> [Consulta: 08.10.14]

dissabte, 18 d’octubre del 2014

CÓMO CREES QUE DEBERÍA SER LA ALFABETIZACIÓN DEL CIUDADANO DEL SIGLO XXI? EN QUÉ HA DE SER COMPETENTE Y PARA QUÉ?

Actualmente estamos inmersos en una nueva era, a la que también podríamos llamar –tal y como expone Area en Web docente de Tecnología Educativa (2002)– “tercera revolución industrial”. La aparición de las nuevas tecnologías digitales de la información y comunicación en este mundo ha transformado el modus vivendi de las personas, desde todos los puntos de vista (social, económico, cultural…) sobretodo en los países más desarrollados.
El acceso a la información, la globalización cultural, las nuevas formas de codificación y acceso a la cultura (hipertextos, multimedia, web 2.0., ebooks…), las redes sociales de comunicación, etc. exigen una nueva forma de repensar la educación, y por consiguiente, una nueva manera de enfocar la alfabetización del ciudadano del siglo XXI.

Así pues, ante esta nueva era, resulta imprescindible que todo ser humano se integre para poder participar y estar involucrado en las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Todo esto implica ser un alfabeto digital.

Tal y como expone Manuel Area en el vídeo (2012) Sociedad de la información y comunicación, la alfabetización del ciudadano inmerso en esta nueva era debería ser múltiple; es decir, se debería trabajar la alfabetización en la lectoescritura (enseñanza de la lectura y escritura tradicional), en comunicación audiovisual, en las tecnologías digitales y en la información.
Entonces, la enseñanza debería implicar estos cuatro puntos de vista y así lograr que el individuo esté bien formado para navegar por este mundo digital.

Todo ello implica el trabajo enfocado desde cuatro dimensiones: instrumental, cognitiva, sociocomunicacional y axiológica, para que el individuo pueda implicarse en esta sociedad. Así pues, como indica Manuel Area (2002), el ser humano debe ser competente en:

  • El uso de las tecnologías para poder acceder a la información. Para ello tendrá que adquirir habilidades que le permiten buscar y encontrar la información que desea.
  •  Saber transformar la información en conocimiento. Ello implica analizar e interpretar la información con significado para poder hacer un uso correcto de ésta.
  • Saber expresarse y comunicarse a través de los diferentes códigos y lenguajes que nos posibilitan las nuevas tecnologías (texto, audiovisual, multimedia…), e interactuar con otros individuos. Es decir, tiene que saber crear documentos, difundirlos e interaccionar con los usuarios.
  • El desarrollo de actitudes favorables para un uso democrático, funcional y ético de la información.


La adquisición de estas habilidades por parte del individuo hará de éste un verdadero ser alfabeto digital, que le permitirá hacer un buen uso de esta biblioteca universal, tal y como la llama Area (2012).
Es importante que trabaje estas competencias para que sepa acceder y usar de forma inteligente, crítica y ética la información y comunicación a través de cualquier tecnología, sea cual sea el formato (impreso, audiovisual o digital).

Uno de los problemas que pueden surgir en este mundo de la digitalización, es que no toda la sociedad pueda aprender y acceder a ella, y de esto derive la discriminación, como expone Adell (1997) en el artículo “Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la información”, entre los “inforicos” y los “infopobres”. Por esto, los poderes públicos deberían posibilitar la formación de la ciudadanía para que puedan acceder a la información y se conviertan en ciudadanos críticos, ciudadanos alfabetos de esta nueva era digital de la información y comunicación.

Para ello, des del punto de vista de la educación se precisa de un cambio en la práctica docente, así como también cabe integrar las nuevas tecnologías en el sistema y en la cultura escolar.
Pero además del papel de la educación, será necesario desarrollar acciones de educación no formal y así convertir emigrantes digitales en personas integradas en la sociedad de la información y comunicación.


Resumiendo pues, el cambio producido por esta nueva era requiere un cambio de chip en las persones que han sufrido la transformación de la sociedad de hace medio siglo a la actual, dominada por las nuevas tecnologías, y des de las cuales el mundo va cambiando. Por ello es necesario que las persones también avancemos con ellas, y nos adaptemos a ellas, pues los avances se producen muy rápidamente, y sólo podremos adaptarnos a ellas si la “sociedad de la información” se convierte en la “sociedad del aprendizaje permanente”. Al mismo tiempo esto sería un indicio de que la sociedad está alfabetizada digitalmente.




Referencias bibliográficas:

AREA. M. (2002). Sociedad de la información, tecnologías digitales y educación. Web docente de Tecnología Educativa. Universidad de la Laguna.

ADELL, J. (1997). Tendencias en la educación en la Sociedad de las tecnologías de la información. EDUTEC-e. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 7.

Vídeo: AREA, M. (2012) Sociedad de la información  y educación.